Mari, hoy se estrena en los cines la peli “Requisitos para ser una persona normal”, el primer largo de Leticia Dolera. De momento en el Festival de Málaga ya se llevó los premios a mejor guión novel, mejor foto y mejor montaje. Resumiendo mucho, la peli va de una chica que quiere ser normal. Pero… ¿Qué es lo “normal” hoy en día? Ay Mari, menos mal que me tienes a mí para que te desentrañe los misterios del universo del siglo XXI.

  1. Querida, eso de ser funcionario ya no se lleva, es más, sería más fácil que te echases de novio a Tom Hardy antes que hacer feliz a tu madre presentándole a un futuro yerno con un puesto fijo en la Administración del Estado. Ahora lo que se lleva es coleccionar profesiones, conozco a alguno que tiene más títulos que la Reina de Inglaterra: blogger, fotógrafo, dj, social media strategist, influencer, foodie, runner… Y eso sólo es lo que entra en su bio de Twitter.
  2. Lo de tener un inmueble en propiedad es tan siglo pasado. Si hubieses estudiado en su momento para una oposición (¡qué orgullosa estaría tu madre y cómo se pavonearía delante de las vecinas!) quizá hubieses podido permitirte vivir con la única compañía de un gato. Pero Mari, no lo hiciste, así que no te queda otra que compartir los gastos del alquiler con tu pareja o en su defecto con compañeros de piso.
  3. Lo de conocer a un chico a los 18 y casarte a los 22 como ocurría en la época de tus padres ahora pasa en uno de cada 1.000 casos y desemboca en divorcio antes del primer aniversario. No vamos a poner un número, pero antes de los 30 seguramente ya habrás tenido más de 10 parejas sexuales y menos de 100. Eso de “un-amor-para-toda-la-vida” en tiempos de Tinder es una utopía sólo apta para soñadores.
  4. Vida social. Echarte a la calle y deambular de bar en bar está muy bien, pero con tantas profesiones, ¿quién tiene tiempo? Benditas redes sociales, gracias a ellas sigues estando en contacto con tus amigos aunque sólo sea de forma virtual. Pudiendo conectar con tus allegados vía Facebook, Twitter, Instagram, Snapchat o WhatsApp, ¿quién tiene la necesidad de perder el tiempo para quedar y tomar un café?
  5. Olvídate de eso de “en mi tiempo libre me gusta ir al cine, escuchar música y viajar”. Ahora lo que se lleva es destilar tu propia cerveza artesana, ir a clases de lettering e iniciarte en el ikebana.
  6. Vida familiar. Tu madre te llora todos los sábados para que te dignes a ir a comer el domingo a su casa y hablas con tus hermanos una vez al mes o dos (si es tu cumpleaños). En tu día a día, lo más parecido que tienes a una familia es tu gato y eso que no te hace mucho caso.
  7. Ser feliz. Con un buen encuadre y el filtro de Instagram adecuado podrás presumir de felicidad ante tus amigos, aunque sólo sean virtuales. No te olvides de usar los hashtags #happy, #happiness, #smile, #bestoftheday, no vaya a ser que tus seguidores no se den cuenta de lo extremadamente feliz que eres.

Mari, teniendo en cuenta que esto es lo “normal”, ¿quién en su sano juicio quiere serlo?