Eso que se dice de que cuando tienes un hijo el tiempo pasa demasiado rápido es verdad. Parece que he parpadeado y ha pasado un año desde que Mia llegó al mundo

A Antonio y a mí nos encanta organizar un evento. Ya disfrutamos muchísimo con los preparativos de nuestra boda y sabíamos que íbamos a disfrutar igual con el primer cumple de nuestra peque, aunque todo en menor escala, obviamente.

Primero quisimos hacerle una sesión de fotos con una tarta, lo que se conoce como smash cake. Preparamos un fondo a base de círculos de colores unidos que dejaban el espacio de un 1 en blanco.

Unas banderolas, algunos globos de colores bonitos y un vestidito color sandía para Mia.

 

Encargamos una pequeña tarta que fuera blanca con confeti y que no tuviese mucha azúcar. Pensábamos que la destrozaría como hace con los platos de arroz o pollo… pero no. Se puso fina y hasta que no le dimos una cuchara no se decidió a probar la tarta…

 

A pesar de todo, fue una sesión divertida y de la que sacamos fotos muy chulas.

Aprovechando que tenía vacaciones pendientes de disfrutar, nos fuimos a Sevilla unos días para poder celebrar el cumple con la familia.

Una de las cosas más difíciles fue elegir la temática de la fiesta. No quería caer en el error de hacer algo con princesas, unicornios o similar ya que Mia aún no puede decirnos lo que le gusta y no por ser niña queríamos que fuera todo rosa… así que pensamos en algo neutro. Como los globos le gustan mucho, se nos ocurrió hacerlo sobre la película de Disney-Pixar UP! Es una peli que nos encanta y tiene un mensaje que me parece muy bonito: “Vivir es la mejor aventura”.
Hicimos una selección de fotos de Mia, una o dos por cada mes que había cumplido y las colgamos por las paredes con pequeños globos.

El candy bar lo decoramos con un mantel color mint y unas nubes recortadas. ¡Muchas gracias Ale por ayudarnos!

También llenamos unos globos transparentes con confeti y los frotamos con lana para que con la electricidad estática de quedase el confeti pegado por todo el globo. Chucherías, algo para picar y cafelito.

Me hizo mucha ilusión decorar una de las paredes con lo más característico de la película: la casa flotando tirada por miles de globos. Obviamente no inflé miles, solo una docena, pero creo que quedó bastante chulo.

Pasamos un rato agradable con toda la familia y Mia sopló sus velas, contra todo pronóstico. Para nosotros fue inolvidable, y esperamos que Mia disfrutara mucho.

Me temo que esto será un reto anual en el que querremos superarnos cada vez, pero me refiero solo en el tema creativo. He oído que ahora se estila meter a 500 niños en un parque de bolas, invitarlos a merendar a 25€ por cabeza y a sus madres a copas.. ¡me niego! (O por lo menos eso digo ahora). Yo siempre he sido Feliz comiendo medias noches hechas por mi madre rodeada de mis compis de clase en casa y espero que Mia sea igual. No se nos puede ir de las manos de esa manera.