Te llamaremos Princesa Consuela Bananahammock

Cuando nos enteramos que estábamos embarazados pensamos… “De momento podemos llamarle retoño pero cuando nazca.. ¿cómo le vamos a llamar? Aún no sabíamos ni si iba a ser niño o niña así que tocaba hacer lista para ambas opciones. Pero claro, tal y como somos Antonio y yo, no nos valía cualquier nombre. No se puede decir que nos ajustemos a lo normal así que no nos veíamos llamando a nuestro retoño Luis ni Manuel o María. Y no es que no sean nombres bonitos, que lo son, pero no van mucho con nosotros. Empezamos a darle vueltas a una larga lista. Creo que la elección del nombre debe hacerse con cuidado. Tiene que gustarnos a ambos pero también debemos pensar en esa futura personita, que no sufra en el colegio las burlas de sus compañeros. Los niños son muy crueles y le sacan punta a todo. Qué me lo digan a mí, que mi madre se aventuró a ponerme un segundo nombre que fue motivo de muchas burlas: Mafalda. Si, por los dibujos míticos de Quino. Ahora he de decir que me encanta pero he sufrido lo mío a gritos de “más pantalón” o “Snoopy” (lo niños serán muy crueles, pero de creatividad andan escasitos). También hay que tener en cuenta que suene bien con el apellido que le toca. Cualquier nombre, por muy exótico que sea (o quizá justo por eso) no encaja con apellidos tan de aquí como Fernández, que era nuestro caso.

Los nombres de niña que habíamos tanteado eran muchos: Martina, Valeria, Valentina, Céline, Luna… Desde siempre quise que mi primera hija se llamase así, porque tengo cierta “conexión” con el satélite que ilumina nuestras noches. Si, llamadme mística, hierbas o lo que queráis, pero siempre he sentido cierta admiración por la Luna, hasta el punto de ser uno de los tatuajes que ilustran mi cuerpo. Pues tenía esa idea hasta que alguien un poquito gili dijo: “Pero si ese es nombre de perro…” Yo: “Gracias por arruinarme el nombre“. Pensé en variaciones como Selene, que es el nombre de los posibles habitantes de la luna, si es que los hubiera. Pero a mi cabeza vienen imágenes grotescas de Sonia y Selena y no es plan.

Otra opción que nos gustaba mucho era Noa. Cuidado porque este vale para chico y para chica, todo depende de una H, pero nunca me aclaro si la lleva él o ella. Mi sorpresa fue cuando por fin vi la película de la que todo el mundo hablaba “El diario de Noa” y resultaba que el diario era de él y no de ella. ¡Vaya palo me llevé!

En nuestra lista de nombres también incluimos Ariel, aunque prometo que este no lo añadí yo. Todo el mundo sabe que “La Sirenita” es mi película preferida de la infancia y que quizá cuando era muy, muy pequeña me planteaba ese nombre pero… ¡Salió el detergente! A tomar por culo el nombre…

Lo más difícil, al menos para mí, era encontrar nombres de niño que me gustasen. Queríamos un nombre que cuando fuera mayor, impusiera, tipo Hugo, Bruno, Máximo… ¿Te imaginas un bebé llamado Máximo? No, ya lo sé que es un nombre gigante para un bebé tan pequeño. Pero ahora piensa en un maromo llamado así… ¿A que le harías un favor? Pues eso era lo que nos llamaba la atención de ese nombre. Pero su diminutivo, Max… ¡¡Ay los diminutivos!! Eso y la mala costumbre que tenemos de ponerle nombres de personas a los animales. Ahora algunos nombres nos suenan a perro cuando no lo son.. Pero bueno, qué le vamos a hacer.

Cuando ya no sabíamos qué nombres elegir para el top 3 llegué a pensar incluso en abandonar, y que hasta que no le viéramos la cara, no seríamos capaces de elegirle un nombre que fuera con él o ella.

Lo que sí teníamos claro es que era algo que íbamos a decidir entre los dos, su padre y su madre. El resto de miembros de la familia nos pueden dar su opinión y tienen todo el derecho, pero eso no debe condicionarnos en la decisión final. ¡No hay opción a debate interno ni nada! “Si te gusta ese nombre, haber tenido un hijo o una hija y habérselo puesto tú…”

Al final conseguimos llegar a un acuerdo Antonio y yo y elegimos nuestros tres nombres preferidos para niño y para niña que podéis ver en el vídeo. Ya solo nos queda saber si es niña o niño y decidirnos por uno del top tres… ¿Cómo se llamará?