Íñigo Navarro Dávila, o lo que es lo mismo, para mí… el «performer pintor». Íñigo es uno de esos artistas «rara avis» su lenguaje es tremendamente performativo, esa es su esencia, pero él se desenvuelve con una magistral soltura técnica en la pintura, en sus obras uno puede encontrar una tremenda ironía y una carga crítica socarrona a las tradiciones de nuestro país. Parece rebelarse contra lo rancio y lo arcaico.

Cual reportero gráfico de tiras cómicas de la prensa, Íñigo nos regala con sus obras una crónica llena de humor de todo lo cotidiano. Vamos a conocerle más a fondo y descubrir que hay detrás de esa actitud.

1. ¿Cómo ves / vives la situación actual de tu profesión?

Eso depende de la hora del día. Por la mañana, en la tertulia del café con los arquitectos del estudio, me siento muy optimista. Los padecimientos que hemos sufrido los artistas  estos últimos años se me antojan un aval insuperable para los coleccionistas. Sin duda los que hemos seguido trabajando ha sido ante todo por pura pasión. Me siento vigoroso, con cosas que hacer y decir. El interés tanto nacional como internacional crece y me dicen cosas bonitas. Por las noches mi seguridad se tambalea, a la hora de rezar con los niños pedimos por la hipoteca, porque algún día la podamos tener. Y tras los buenos deseos que Mindi y yo nos intercambiamos, le susurro, “qué vida te doy, chata”.

2. ¿Cómo definirías tu profesión o papel dentro del sector cultural? 

Ésta es la madre del cordero. Hace unos años a nadie se le ocurriría preguntarle a un artista cuál es su papel. Un artista es directamente el sector cultural, el resto de agentes sean los que fueren deberían, si es posible, plegarse a su voluntad. Ahora las cosas se hacen democráticamente, un comisario, un asesor, un galerista, un coleccionista, un marchante, todos interviniendo de una manera u otra en la obra, que tiende a estandarizarse (qué es sino la democracia, la media del total). El artista tiene la obligación de cultivarse al máximo, como un atleta, de oponerse a la norma y de madurar sus ideas en forma de obra con virtuosismo, y el resto de agentes deberían darle alas, ¿pero qué es eso de que un artista se tenga que hacer explicar? Para mí es incomprensible. Expresarme así es la mayor causa de mis remordimientos nocturnos.

3. ¿Lo tuyo fue vocacional?

Absolutamente. Sólo he empezado a tener algo de paz cuando me he aceptado como soy. Lleno de una absurda ambición, hablando solo en el autobús, mirándome en los escaparates al pasar por la calle o envidiando deportivamente a otros artistas que han clavado una obra. No hay un momento del día donde de una manera o de otra deje de pensar en el arte o en fútbol.

4. ¿Qué exposición nos recomendarías visitar en los próximos días?

Ahora, en Madrid, me iría sin duda a ver la de Jonathan Notario en la caja de zapatos de Blanca Soto y luego al Museo ABC a la de Serzo (aunque esa ya debería estar vista de hace tiempo).

5. Danos la pista de tres artistas a los que seguir este año

Hay muchos nacionales casi ignotos que creo que están a punto de explotar o desaparecer, pero si tengo que destacar a tres que estuvieran más maduros diría: Rafa Bestard,  Pere Llobera y Alberto Romero.

6. ¿Tienes libro de cabecera?

Hay tres que siempre releo entre libro y libro: “La conjura de los necios”, “Wilt” y “Mi familia y otros animales”

7. ¿Cuál es tu próximo proyecto confirmado?

Barcelona, Galería Contrast, en otoño. Tras un ritual de posesión, remontaré el río Ebro en el cuerpo de un ortodoncista de Badalona apellidado Barrufet. Esta exposición tendrá un corolario en Alemania en la “Galerie Heissings Art” en 2016, donde retrataré el éxodo alemán a Mallorca.

Bio

Íñigo Navarro (Madrid, Abril 1977), licenciado en Bellas Artes por la UCM, comienza su carrera como director y guionista de cine y fotógrafo donde cosecha algún éxito, en los festivales independientes de Rhinebeck USA, y el festibérico de Delph, o en el premio descubrimientos de Photoespaña. Expone su primera individual en el extranjero en la Galería Irvine Contemporary de Washington en el año 2006. A partir de entonces empieza a exponer con regularidad en ferias y galerías tanto nacionales como extranjeras. Actualmente trabaja con la galería Contrast de Barcelona y la Alemana Galerie Heissings Art.

Foto: íñigo Navarro Dávila