Dior presenta su colección Cruise 2017 en Blenheim Palace

El viaje de París a Blenheim Palace donde se presentó la Colección Cruise que se mostró a la comunidad del mundo de la moda es el punto de partida para Lucie Meier y Serge Ruffieux, directores del equipo creativo de Christian Dior.

La inspiración de la colección no se basó solamente en el vestuario de la alta sociedad de la postguerra, sino que en la agitación y el espíritu viajero que caracterizó este periodo de tiempo.

Destacan destellos de rojo que evocan las prendas en tweed rojas y rosas y popelina rústica del vestuario de campo, mientras que escenas ecuestres del siglo XIX adornan complejos y pictóricos jacquards o aparecen fusionadas con ramos de flores silvestres. Estos diseños entremezclados con terciopelo gastado y seda en estampados, adornos y bordados asiáticos y africanos, subrayan el anhelo de exploración, curiosidad por el mundo y una excentricidad fundamentalmente inglesa en la vestimenta.

Estas inspiraciones se reencuentran con las siluetas y detalles decorativos característicos de la Haute Couture parisina. Cada pieza es extraída de la obra de Monsieur Dior, el reflejo de la historia pasada de la Maison.

La conversación entre Francia e Inglaterra hace eco de un diálogo del pasado y presente, de los intercambios creativos entre ambos países. En el siglo XVIII Francia adoptó las tendencias inglesas tras obsesionarse con este país. En el siglo XX, este intercambio se revirtió, la moda francesa fue exportada para su gran consumo en Gran Bretaña. Monsieur Dior buscó frecuentemente inspiración en Reino Unido: sus propios trajes estaban hechos a medida en Savile Row y utilizó la masculinidad de tejidos como el algodón inglés y tweeds escoceses para subrayar la feminidad de sus creaciones. Masculino se encuentra con femenino, Francia se une con Inglaterra.

Casi 70 años después, la Maison de Dior rinde homenaje a a este intercambio cultural y creativo constante, con el desfile de la colección Cruise 2017 en en corazón de los campos ingleses. El escenario ha sido Blenheim Palace, símbolo de los duques de Marlborough, escenario de las presentaciones de Dior Haute Couture en 1954 y 1958.

Tanto entonces como ahora, la curiosidad por el mundo le sumerge en un viaje de descubrimientos, un viaje simbólico buscando lo nuevo.