Una de las decisiones más difíciles y que más tiempo nos ha llevado ha sido la elección del carro.
Buscábamos un carro que se adaptará a nuestras necesidades, nuestro estilo y ritmo de vida; y por supuesto que fuera con nuestro rollo.
¡Nunca imaginé que se trataría de algo tan complicado! Es una decisión similar a la de comprarte un coche. Incluso hay modelos que en precio se parecen (si, exagerando un poco…)
Después de poner en Google “carrito bebé” y entrar en colapso al ver la inmensidad de opciones que existen, decidimos ir por partes e informarnos bien. Hicimos un listado de puntos importantes a tener en cuenta a la hora de elegir el modelo que mejor se adapte:
  • Número de piezas que formen el conjunto. Depende de cuanto espacio tengas en casa para guardar los trastos. Existen modelos de carritos que incluyen el grupo 0+ (sillita para el coche hasta 13kg), el capazo y la silla de paseo. Algunos solo incluyen dos de estas piezas o incluso están los modelos evolutivos que en una sola pieza tienen todo y lo vas adaptando al crecimiento del bebé. Son los más económicos sin duda. Nosotros preferíamos un modelo que tuviera el capazo diferenciado de la silla de paseo y sin grupo 0+, ya que hemos leído que los recién nacidos hasta que están bien formados deben estar tumbados y tener la espalda en una posición óptima. Hay mucha gente que utiliza la combinación del chasis y el grupo 0+ para todo, y aunque es realmente cómodo no tener ni que coger al bebé del coche al chasis y viceversa, no nos daba mucha tranquilidad que el bebé siempre estuviera en esa posición. Madres expertas me han comentado también que llegada la hora de usar la silla de paseo, es preferible hacerse con una ligera con plegado tipo paraguas. Son más cómodas, sencillas y pesan poco. Y si el bebé es muy espabilado, en 2-3 meses puede que ya no quiera ir tumbado en el capazo y quiera ir viendo mundo mientras pasea, por lo que el uso del capazo se reduce a unos pocos meses.
  • Plegado y espacio que ocupa en el maletero. Nuestro maletero la verdad es que es bastante espacioso, pero es algo importante a tener en cuenta porque lo que puede ser muy cómico es comprarte un pedazo de carro y que luego ni plegado puedas meterlo en el coche… ¡A ver qué haces!
  • Número de ruedas y tipos. ¿3 o 4? ¿Hinchables o macizas? Por un lado pensamos en un modelo de 3 ruedas porque se llevan con más facilidad, y son las de padres más “aventureros” o que suelen salir a correr empujando el carro. Nosotros salimos a correr a menudo pero tampoco es que hagamos 10km diarios, vamos… Así que nos inclinamos más por los modelos de 4 ruedas porque dan mayor estabilidad. Entre ruedas macizas o hinchables, no lo teníamos muy claro. Las ruedas hinchables tienen el problema de que se pueden pinchar, como las de una bici… y verte en medio de la calle tirada en el suelo con tu inflador y tus parches de pinchazos no es una imagen muy motivadora. Eso sí, teníamos claro que queríamos las ruedas grandes y con una buena amortiguación.
  • Expectativas familiares futuras. Nosotros en principio tenemos idea de tener más de un hijo, (siempre y cuando Mia no acabe con nosotros…) por lo que es importante elegir un modelo resistente y duradero que aguante el trote de varios hijos, o que disponga de una opción para añadirle otra silla para llevarlos a ambos con un modelo gemelar, o incluso que se le pueda poner un aplique tipo plataforma o asiento extra para el hermano mayor.
  • Peso total del conjunto. Yo soy muy pequeña y necesitaba algo que fuera capaz de gestionar yo sola. Que no pese demasiado y sea fácil de montar y plegar.
  • Tipo de manillar. Nos gustaban más los modelos que tenían el manillar de una sola pieza pero la mayoría son de un material tipo gomaespuma que no nos gustaba mucho. Nos parecían poco resistentes y un poco desagradables al tacto. Es verdad que existen fundas de diferentes materiales para ponerlas por encima pero también vimos modelos que traían el manillar en símil de piel y nos gustaban más. Y también era importante que fuera regulable en altura y posición, porque hay parejas como nosotros en las que la diferencia de altura es destacable y es importante que ambos estemos cómodos a la hora de empujar el carro.
  • Complementos. ¡Algunos carros tienen más complementos que la Barbie! Pero hay una serie de ítems fundamentales que hay que tener como es el plástico para la lluvia o burbuja, una buena capota que te evite tener que usar sombrilla, la mochila o bolsa para las cosas del bebé, y por supuesto una buena cesta para llevar cosas pesadas como la compra, o en nuestro caso a nuestra pequeña Amy.
  • Recambios. También es importante tener acceso fácil a repuestos de piezas, ruedas o complementos.
  • Diseño. Quizá para muchos padres no es algo fundamental, pero para nosotros es algo muy importante ya que no nos gustan ni los modelos excesivamente sobrecargados y con lazos y moñas, ni aquellos que parecen tiendas quechua… buscábamos un modelo que además de todo lo anterior, tuviera un diseño elegante, juvenil y unisex. Sin duda las opciones se reducían muchísimo.

 

Como fase final fuimos a algunas tiendas y grandes superficies especializadas para probar de primera mano aquellos modelos que más nos habían gustado: manejabilidad, plegado, tamaño…
Al final nos decidimos por un modelo de la marca Bugaboo, una de las mejores del mercado, cuyo diseño encajaba perfectamente con nosotros y nuestras necesidades. Elegimos la edición limitada Bugaboo Donkey Weekender lanzada en octubre 2016.  Nos fascinaba el material tipo dénim del que estaban hechas sus piezas textiles y el manillar de una pieza y regulable en altura de simil de piel en color coñac. Cuatro ruedas de gran tamaño, la amplia cesta que tiene y lo fácil que es manejarlo y plegarlo lo convertían en la opción perfecta para nosotros. Este modelo, a pesar de tener la bolsa a un lado y ser un poco más ancho, comprobamos que pasaba perfectamente por todas las puertas. Y si nos animamos en un futuro con otro bebé, podemos extenderlo y convertirlo en un carro gemelar. ¡Es perfecto! Aunque de momento, vamos a ver cómo se nos da un bebé y ya veremos si nos animamos con el segundo…