Suena a tópico total lo sé, pero tengo como norma no ver adaptaciones cinematográficas de libros que aún no he leído. Y es que sino, nos perdemos una de las cosas más bonitas que puede hacer nuestra mente: crear. Cuando cogemos una historia desde cero, podemos ser escenógrafos, directores de arte e incluso, jefes de casting. Se abre ante nosotros la posibilidad de imaginar lo que queramos, sin límites de presupuesto ni de factibilidad. Y eso es genial. Aunque una de las mejores partes del proceso (o por lo menos, la más curiosa) viene cuando, una vez creado tu mundo imaginario, tienes la posibilidad de ver cómo han interpretado los demás esa misma lectura. Por lo general, solemos sentirnos decepcionados; nuestra versión para nosotros es la legítima y verdadera, por lo que cualquier cosa que se salga de nuestro ideal, no nos gusta. Pero es genial cuando encuentras casos en los que sí. Como por ejemplo, el que os traigo a continuación.

Nayoung Wooh, más conocido como Obsidian, ha creado Fairytales. Una serie de ilustraciones en las que reinterpreta los cuentos clásicos a modo de ilustraciones coreanas. En ellas, podemos ver como relatos como La Bella y la Bestia, Alicia en el País de Las Maravillas o La Sirenita, se llenan de simbolismo coreano, a través de los trajes, los accesorios y los colores, pero con una estética mucho más contemporánea. Wooh, ha sabido plasmar perfectamente la esencia de los diferentes cuentos e integrarlos con lo que es la cultura tradicional coreana.

Fairytales (4) Fairytales (2) Fairytales (3)