Las ganas de fiesta contagiaron a cada asistente al desfile de Teresa Helbig. La primavera-verano 2017 fue una invitación al universo Helbig, donde los amarillos pálidos, los blancos y los nude se rompían con estampados en zigzag, bordados de colores y brillos metalizados. Rememorando los primeros vestidos de la firma, en los que destacaban las plumas, la música disco y los destellos de las bolas de espejo gigantes nos gritaban «Let’s dance!», para luego invadirnos de brillos, detalles en plumas y vestidos románticos de inspiración folk con toques setenta.