Las mismas palabras que se pronuncian al jurar amor eterno a alguien protagonizan la campaña global de este año de la firma norteamericana. Con una boda de fondo, I do, Tommy Hilfiger presenta la colección primaveral de la marca, con presencia de su característico prêt-a-porter apto para ser llevado en multitud de ocasiones y adorado por todos los amantes del estilo casual.

Contando con la top Behati Prinsloo, la marca ha rendido homenaje a los vestidos vaporosos, así como a la actitud rock’n’roll en un entorno idílico y con clase como es la zona de los Hamptons (aunque la campaña haya tenido lugar en California).

Fiel a su tradicional estilo, la casa no ha dudado en sus treinta años de historia en reinventarse colección tras colección. El mismo Hilfiger asegura que, para él, “la moda que no cambia muere”; nada más que añadir.

English

The same words that are pronounced when eternal love is sworn stars in the new global campaign by the North American firm. With a wedding in its background, I do, Tommy Hilfiger introduces the spring collection of the trademark, defined in its characteristic prêt-a-porter style, suitable in plenty of occasions and adored by casual style lovers.

Counting with the presence of the top model Behati Prinsloo, the firm has honored vaporous dresses, as well as a rock’n’roll attitude in an ideal, classy environment like the Hamptons are (even though the campaign was shoot in California).

Faithful to its traditional style, the thirty year-old house hasn’t doubted on reinventing itself collection after collection. Hilfiger himself ensures that, to him, “the fashion that doesn’t evolve, dies”; nothing else to say.