La palabra “detox” se ha establecido como una de las más recurrentes en lo que a hastaghs se refiere en los últimos años, a decir verdad… en mi Instagram en los últimos meses y después de investigar sobre ello he desvelado la incógnita. Si eres aficionado a seguir cuentas dedicadas a un estilo de vida saludable, nutrición o fitness sabrás de lo que hablo y si no, tranquilo, no es más que una manera atractiva de renombrar esas cosas que nos han acompañado durante toda la vida.

Detox viene de detoxificación (aplausos) que en su definición responde al proceso de eliminación de toxinas en nuestro organismo, así como el exceso de líquidos o impurezas que impiden su correcto funcionamiento. En teoría los especialistas recomiendan hacer este práctica al menos una vez al año y así depurar todas aquellas toxinas que nuestro cuerpo ha acumulado a lo largo de meses. El objetivo es conseguir recuperar la vitalidad y energía, mantener la línea y establecer unos hábitos alimenticios saludables. El verano está a la vuelta de la esquina y la cuenta atrás ha empezado.

La palabra lleva en auge de popularidad varios años gracias a la cantidad de métodos que se han inventado para rentabilizarla, y ahí es donde nace el tema que ha inspirado este post: los batidos verdes. Esa especie de moco enlatado que pasean con orgullo todas las famosas. Adiós a los frapuccinos.

El invento lleva en funcionamiento varios años y esta vez no se trata de la fórmula de la Coca-cola: 60% de verdura y 40% de fruta son los ingredientes del brebaje de moda. La cantidad de agua es a gusto del consumidor y será variable dependiendo de cómo de espeso lo queramos. El color verdoso no es un aliciente pero el sabor te acabará sorprendiendo.

Más allá de parecer una tendencia absurda estamos hablando de una forma rápida y saludable de mantener el tipo haciendo lo que más nos gusta: posturear. La fruta y la verdura en crudo y con piel son portadoras de numerosos nutrientes que como diría nuestra Glozell… son buenos pa’ ti, pa’ tu cuerpo, pa’ to.

La Semana Santa está al caer y quien avisa no es traidor.