El nieto del fundador de la firma de lujo española especializada en marroquineríam, Enrique Loewe Knappefalleció ayer a sus 103 años. Presidió Loewe durante cerca de medio siglo, siendo uno de los artífices de la consolidación de la marca en la industria del lujo. Con tan solo 22 años, el joven empresario tomó el mando en 1934, un momento crucial en la expansión de Loewe, fundada en 1846 por su abuelo Enrique Loewe Roessberg. Enrique es considerado como uno de los empresarios más importantes de España, revolucionó el mundo de la moda y fue clave en la expansión internacional de Loewe.

El momento clave de su mandato fue la apertura de una gran tienda en la Gran Vía de Madrid en 1939, un momento de vaivenes e incertidumbre política. Loewe comenzaría así su expansión internacional, abriendo tiendas en puntos importantes en la industria de la moda como la de Londres en 1963 y diez años más tarde se abrió paso en uno de los mercados clave para la empresa, Japón. Después llegarían las colaboraciones con diseñadores como Vicente Vela, quien crearía el irónica anagrama de las cuatro eles de Loewe, y los primeros perfumes y pañuelos con el nombre de la firma.

En 1996, la casa española entraría a formar parte de uno del mayor grupo de lujo del mundo, Louis Vuitton Moët Hennesy, junto con otras firmas de gran relevancia como Dior, Fendi, Céline, Donna Karan o Givenchy.

“Su huella en la compañía sigue presente en la pasión por la artesanía y la creatividad, y la revolución que impulsó en el mundo del escaparatismo”, destacaba la firma a través de un comunicado.