Periodo de prueba superado y con balance positivo.

Hace 6 meses Antonio y yo firmamos un contrato indefinido de padres y podríamos decir que hemos superado el periodo de prueba.
Un hijo te cambia la vida, si. En 6 meses han cambiado muchas cosas y han pasado otras tantas. Pero no hemos dejado de ser nosotros mismo (con algo de paciencia nueva, eso sí) ni de hacer lo que nos gusta y nos apetece (solo que a veces no en el momento exacto que queremos). Solo hay que aprender a organizarse, y parece que lo estamos consiguiendo.
Pasamos de ser 2 a ser 3. Ahora lo que hacemos lo tenemos que decidir entre los tres. Decisiones y situaciones en las que los tres estemos a gusto, felices y satisfechos. La idea no es que nosotros sacrifiquemos todo lo que somos por la recién llegada. Nos lo hemos tomado más como un acuerdo a tres bandas. Aunque los pesos en las decisiones no están repartidos de manera equitativa y la que más manda es la enana.

Cambiamos las noches en vela viendo series en el sofá por noches cortas de sueños muy efímeros pero acurrucados los tres en la cama, despertando y viendo su carita cada mañana regalándonos una sonrisa.

_MG_9090

Comidas a horas extrañas, con primero – descanso para jugar – segundo – te cojo en brazos –  y postre… ¿que ya son las 6? Bueno, pues nada, ¡merendamos!

Hemos pasado de ser una pareja con su intimidad y sus momentos juntos, a tener esos ratitos en pareja pero hablando bajito porque Mia duerme, aunque muchas veces acabamos hablando de ella.

Pasamos de tener una casa que podrían venir a fotografiar los de la revista AD en cualquier momento a un espacio repleto de objetos infantiles: parque, pañales, hamaca, peluches, trona, baberos, paquetes de toallitas…

Ganamos en paciencia porque eso sí, si quieres ser padre tienes que tener toda la paciencia del mundo. Aprender a valorar lo que de verdad importa, tu lista de prioridades da un vuelco y lo que ayer te parecía un mundo hoy es insignificante al lado de que tu hija haga caca, ¡eso sí que es un subidón!… mucho trabajo en equipo y acuerdos no verbales sobre cómo hacer las cosas. Nada de esto habría sido posible sin la complicidad que existe entre Antonio y yo.

Captura de pantalla 2017-08-10 a las 11.45.08

En esto de la paternidad hemos empezado de cero, sin tener ni idea de nada y hemos ido resolviendo cada día en parte gracia al instinto. Pero todo no es ahora “bebé”. No hemos dejado de ser nosotros mismos. Mantenemos nuestras aficiones y trabajos. Lo único es que tenemos que coordinarnos. Ya no podemos salir a correr los dos a la vez, por ejemplo. Pero nos turnamos. Bueno, yo le suelo ceder mi turno porque hace tiempo que nos salgo a correr, todo hay que decirlo… O por ejemplo salir en pareja, y con esto me refiero a solos, porque con Mia salimos a todas partes pero al final se lleva toda nuestra atención. Es cierto que es más complicado al no tener con quien dejar a la peque. Pero lo hicimos por primera vez no hace mucho, como ya os contaba en otro post, dejando a Mia dormida con su abuela Pepi. O por ejemplo ir al cine, que era una de nuestras aficiones y de momento llevamos más de 6 meses sin ir. Existe la sesión teta pero aún no la hemos probado, porque las pelis que nos molan (de terror) no las ponen en este tipo de sesiones. ¡Los niños acabarían traumatizados! Así que ahora, cine en casa, un buen cuenco de palomitas y… pausa cada vez que Mia se revuelve en la cuna y nos llama por la cámara de videovigilancia ¡Gracias Netflix por existir! (Y a Álvaro por compartirnos su cuenta).

_MG_9002

También hemos aprendido a oír los consejos que no hemos pedido y tratar de ignorar a esas personas que juzgan la manera en la que hemos decidido llevar nuestra paternidad. No hay un manual de instrucciones a seguir a rajatabla. Por lo que no eres nadie para decirme que lo tuyo está bien y que lo mío está mal. ¡Respeta mi forma de pensar!
Y ¿que viene ahora? ¡Pues todo! Muchas más cosas están por llegar… Qué verdad es eso de que crecen a la velocidad de la luz. A partir de ahora, el cambio más grande lo vamos a notar en las comidas, porque comenzamos con la alimentación complementaria.

Vamos a optar por el Baby Led Weaning, que es darle la comida a trozos en lugar de purés, aprovechando que es verano y que no nos importa que se llene de patata de pies a cabeza (pelo incluido)… pero eso ya os lo contaré a la vuelta de las vacaciones. Nos despedimos por unas semanas para aprovechar al máximo el tiempo libre y las vacaciones. ¡Volveremos el 14 de septiembre con nuevo post! Aunque si quieres seguir nuestro día a día lo puedes hacer a través de mi cuenta de Instagram. ¡Feliz Verano a todos!