Mari, cuando tienes un problema de adicción a las compras el primer paso es aceptarlo, después ya le pondrás remedio, más que nada porque el límite de tu tarjeta de crédito te obligará a ello. Seguramente ahora mismo estarás diciendo “¿Yo? Pero si hace un montón que no voy de compras, que la última vez que pisé un centro comercial éste se llamaba Galerías Preciados”. Ya querida, ¿y qué me dices de las compras online? Y no me digas que eso no cuenta, porque el director de tu banco no piensa lo mismo. Lo cierto es que sabes que tienes un problema con las compras online cuando…

-Te sabes de memoria el número de tu tarjeta, la fecha de caducidad y el cvc (y sabes perfectamente qué es el cvc).

-El 90% de los correos electrónicos que tienes en tu bandeja de entrada es de tiendas online, eres toda una clienta VIP y además de mantenerte al día de todas las novedades, te hacen descuentos especiales, te felicitan por el día de tu cumpleaños y hasta se acuerdan del de tu perro.

-Prepárate Mari porque en cualquier momento se plantará en tu casa el dueño de Asos en persona, quienquiera que sea, para agradecerte que hayas contribuido a pagar la universidad de sus futuros hijos.

-A diferencia del común de los mortales, la página de inicio de tu ordenador no es precisamente Google.

-Te conocen todos los mensajeros que reparten en tu zona, con lo que cuando llega la Navidad te dejas un pastón en aguinaldos, cualquier cosa con tal de que tu casa (o tu oficina) se convierta en una de las primeras paradas de su ruta.

-Prefieres pasarte la mañana del sábado pegada a tu ordenador revisando tus tiendas online preferidas antes que quedar para tomar un café con alguien (¡menuda pérdida de tiempo!). De hecho la pestaña “novedades” o “última semana” la pensaron para individuos como tú, que te conoces la colección mejor que los propios diseñadores.

-Sabes que Australia siempre es buena opción. Y no, no me estoy refiriendo a los chulazos autóctonos que habitan en nuestras antípodas. Me estoy refiriendo a que teniendo en cuenta que llevamos las estaciones cambiadas y ahora allí es primavera, la colección de invierno está rebajada. Y por si este dato no te parece suficiente Mari, échale un ojo al cambio de divisas y mira cómo está la cotización del euro frente al dólar australiano. De N-A-D-A.