Mari, no es por ponerme intensa, pero llega un día en la vida de toda mujer en el que tiene que tomar una de las decisiones más importantes de su vida, el día en el que o deja de comprar zapatos o se muda a un piso con armarios más grandes. Y es que a una chica sólo debería separarla de unos Louboutin el límite de su Visa y no un armario minúsculo. El caso es que si tu casita te encanta y buscar un nuevo hogar para ti es lo más parecido al infierno, chica estás de suerte porque hoy voy a darte unos consejillos para que puedas aplazar la tan temida mudanza al menos un par de añitos:

Optimiza el espacio. ¿Estás segura de que estás aprovechando tus armarios al máximo posible? ¿Tú sabes lo que es el Tetris, Mari? Pues ponte a practicar, ya verás como si organizas bien todo aún tienes sitio para unos cuantos pares de sandalias más.

Deshazte de lo que no usas. Sí, ya sé que es muy duro, que algunos zapatos apenas han pasado 5 minutos contigo porque enseguida te hicieron rozaduras, pero es que son tan bonitos que es difícil decirles adiós… A ver, pongámonos serias, hay que cortar esta relación tóxica de raíz y sin contemplaciones, ese calzado que no te pones lo único que hace es ocupar sitio.

Alquila un trastero. ¿Quién dice que en un guardamuebles sólo puedan habitar viejas cómodas heredadas de tu tatarabuela paterna junto a estanterías expedit descatalogadas y todos los volúmenes de la Enciclopedia Britannica (fuente de sabiduría previa a Google)?

Échale imaginación. Vamos a ver, en tu casa sólo vives tú y una colonia de gatos, así que para qué quieres un armario lleno de 3 juegos de vajillas para 10 comensales, junto con sus respectivas cuberterías, cristalerías y sus juegos de té… ¡Ni que fueras la reina madre de Inglaterra y te pasaras el día ofreciendo recepciones, mientras sujetas tu tacita con el meñique en alto y conversas sobre lo humano y lo divino con tus más de 40 invitados! Deshazte de todo esto y pásate a los platos de papel y los cubiertos desechables. En ese mueble por lo menos te entran 10 pares de zapatos más.

Échate un novio. A ser posible en tu barrio. Sí, ya sé que el mercado está fatal como para ponerse con exigencias (no hay más que ver el casting de QQCCMH), que si alto, que si guapo, que si debe vivir cerca… Pero es que si el chico vive muy lejos no vas a poder utilizar los armarios de su casa para guardar parte de tus cosas.

Mari, si ves que nada de esto te convence, he visto en idealista.com un par de pisos en el centro que tienen muy buena pinta. ¿Te paso lo enlaces?