Seguro que os ha pasado. Cuando arranca el nuevo año todos nos proponemos esa mágica dieta que nunca llega, ese propósito de cuidarse por dentro que jamás llega a febrero, y que luego en mayo cuando el calorcito aprieta comienza a invadirte una horrible sensación de tiempo perdido. Ahora seguro que estáis en la etapa que titulo ‘dieta interruptus‘. Pues buscando en internet excusas para no atacar la nevera, encontré el trabajo de este artista, que ilustra a la perfección lo que pasaría si un fastuoso banquete se interrumpiese de manera rápida. Meals interrupted es el trabajo de Davide Luciano, un fotógrafo neoyorquino que ha capturado ese preciso instante en el que el mejor happymoment se ve interrumpido por insectos, fuego o dios sabe qué.

Algo así es lo que nos debería ocurrir cuando nos damos esos atracones de fin de semana, o por ejemplo, anoche mientras veíamos los Oscars. Ay, maldita sea.