Mari, seguro que dentro de nada empiezas tus vacaciones, esas con las que llevas soñando casi un año, esas que tienes planificadas al milímetro, esas para las que te has empapado tanto de la cultura y la historia de la zona que podrían contratarte como guía oficial en la oficina de turismo, esas para las que… haces la maleta 5 minutos antes de que llegue el taxi a recogerte para llevarte al aeropuerto. Querida, que no cunda el pánico, sólo tienes que llenarla con todas y cada una de las cosas que enumero a continuación:

  • -Una maleta de mano, cuyas dimensiones son 55x40x20cms. Llegados a este punto, sospecho que los dueños de las compañías aéreas de todo el mundo deben de ser pigmeos. Más te vale haber acumulado años de experiencia en el Tetris para irte de fin de semana portando única y exclusivamente una maleta de este tamaño. ¡Por favor, si tengo bolsos más grandes!

 

  • -Una rebequita. Incluso en pleno agosto y con 40 grados a la sombra llévate una chaqueta, así evitarás que tu madre te llame cada 5 minutos recordándotelo. No le digas que sí para que te deje tranquila, llévala, porque tu señora madre ha abrazado con fuerza las nuevas tecnologías y además de enviarse emojis de hoy-no-me-he-sentado-en-todo-el-día con su amiga Paqui también va a pedirte que le envíes fotos de tus vacaciones. Y no, ni le sirve que en la foto no salgas tú, ni tampoco que lo hagas sin la rebequita aunque haga tanto calor que se caigan los pájaros.

 

  • -El DNI (o el pasaporte en su defecto). Se ve que es bastante importante. Vamos, que si no lo llevas te quedas en tierra aunque supliques muy fuerte y enseñes el carnet de la biblioteca.

 

  • -Una petaca. Sí, amiga, en tu destino vacacional no tienes ni bar ni camarero de confianza, y si el Jäger ya es de por sí una bomba de relojería, imagínate si te sirven garrafón. Aunque con este producto tienes que tener cuidado, sobre todo si te da pánico volar, no vaya a ser que te dé por marcarte un Melendi. Recuerda que si llevas equipaje de mano sólo podrás llevar 100ml, así que más vale que lleves algo fuerte.

 

  • -La bufanda del Real Club Celta de Vigo. Nunca se sabe cuándo la vas a necesitar.

 

  • -No, no puedes llevar tu Beretta 9 milímetros, al menos en el equipaje de mano. Tampoco puedes llevar granadas (el arma, no la fruta), ni martillos, ni ballestas, ni cortaúñas, ni taladros, ni patines de hielo, ni tirachinas, ni estrellas arrojadizas de esas tan molonas que usan los ninjas, ni sopletes (a ver ahora cómo caramelizas el azúcar de la crema catalana y subes las foto a Instagram con el hashtag #foodporn), ni bates de criquet…

Ya Mari, muy fuerte, una cuando viaja es capaz de renunciar a llevar la ropa bien planchada o a no llevar las tenacillas del pelo, pero ¿volar sin mi taladro? ¿Estamos locos o qué? ¿Cómo voy a quedarme sin agujerear paredes a las 4 de la tarde y fastidiar la siesta de los vecinos? ¡Ah no, por eso sí que no paso! Ahora mismo anulo el vuelo y me hago los 800 kilómetros en coche.