Volvió a casa por Navidad, como el turrón. Y es que es un auténtico turrón volver a tener la puntual visita mensual de la prima Menstru. No te echaba de menos la verdad.

 

Desde que me quedé embarazada me había olvidado por completo de estar pendiente de qué día del mes era para estar al loro y llevar tampones, compresas, salvaslips o lo que fuera necesario para que no me pillara desprevenida fuera de casa.
Yo siempre había pensado que esta situación de relajación máxima solo duraba durante el embarazo, pero luego me enteré (y me di cuenta) que podía durar tanto como durase  la lactancia. El cuerpo es sabio y mientras tengas un bebé que alimentar, no te da la opción de quedarte embarazada (en principio, ya que hay gente que se queda incluso en la cuarentena). Ya en la revisión con la matrona a los 6 meses de post parto me avisó que debía tomar precauciones porque podía volver a ser fértil en cualquier momento. Así que me senté en la puerta con las piernas y los brazos cruzados a esperar la tan poco deseada visita. Pero ha tardado casi 20 meses en volver. 20 meses sin dolores cada 30 días puntuales como un reloj, sin un humor de perros o ganitas de llorar porque no te sale bien la raya del ojo, o por lo que sea…

 

Pero ese día llegó. Estaba en el trabajo y por supuesto no me lo esperaba… volví a tener una sensación parecida a la primera vez. Sorpresa, desagrado, tristeza… Vuelta a la rutina. Antes de quedarme embarazada empecé a utilizar la copa menstrual, un invento maravilloso (en mi opinión) que me resulta, cómodo, limpio y económico, además de que contamina mucho menos que los tampones/compresas y similares. Pensaba que quizá después de haber sido madre, no me iría bien por el tema de la holgura… pero me va perfecta. Al menos la copa lo hace menos engorroso.

 

Así que ya está. Volvieron los dolores (similares a antes del embarazo, ni más ni menos), las alarmas en el móvil y el mal humor mensual… pero por otro lado, es buena señal. Mi cuerpo a vuelto a su estado normal, todo funciona correctamente y la máquina de hacer bebés está lista de nuevo para una nueva hornada.
Y ahora que lo pienso, quizá esa sea una buena solución para volver a despedirme de la prima Mentru… ¿me quedo otra vez embarazada? Jajaja. Ganas no me faltan, pero queremos disfrutar de Mia un poco más… ya encontraremos el momento…